Funcionario en prácticas: qué es y qué debes saber

Si te han comunicado que eres funcionario en prácticas, es normal que te queden dudas: qué significa exactamente, qué ocurre en esta etapa y en qué se diferencia de ser funcionario de carrera. Esta fase suele situarse después de superar el proceso selectivo y antes de que tu situación quede plenamente consolidada. En este artículo encontrarás una explicación clara de cómo funciona en la práctica y qué conviene revisar para ubicarte sin confusiones. Al final, tienes un apartado específico con las diferencias frente al funcionario de carrera.

Tabla de contenidos

Qué es ser funcionario en prácticas

Ser funcionario en prácticas significa estar en una fase intermedia: has superado el proceso que corresponda para acceder, pero todavía estás en un periodo de incorporación y verificación de aptitud profesional según lo que marque tu convocatoria o normativa aplicable.

No es “seguir siendo opositor” y tampoco es lo mismo que ser funcionario de carrera. Es, más bien, una etapa de transición en la que normalmente se evalúa tu adaptación al puesto, tu desempeño y/o tu formación práctica antes de la confirmación definitiva.

Cuándo se considera a alguien funcionario en prácticas

Suele considerarse funcionario en prácticas cuando ya existe un nombramiento o reconocimiento de esa condición y comienzas (o estás a punto de comenzar) la fase práctica asociada al proceso de acceso.

Para evitar malentendidos, fíjate en estos indicadores habituales (sin entrar en tecnicismos):

  • Te han comunicado formalmente que entras en “fase de prácticas”.

  • Estás pendiente de incorporación a un destino o centro para realizar esa etapa.

  • Te han indicado que tu situación aún no es “de carrera” hasta completar el periodo establecido.

Si tienes dudas, la forma más rápida de confirmarlo es revisar la comunicación oficial o la resolución correspondiente: ahí suele aparecer literalmente la condición en la que estás.

Cómo funciona la etapa de prácticas

Incorporación y puesta en marcha

Lo más habitual es que esta etapa tenga un inicio claro (incorporación) y un marco definido: destino, unidad, centro o puesto asignado. En ese punto, el foco pasa de “superar pruebas” a “desempeñar” y “adaptarte” a lo que se espera en el puesto.

Formación, seguimiento y tutorización

Dependiendo del cuerpo y del proceso, puede existir formación inicial y algún tipo de seguimiento. En algunos casos hay personas responsables (tutorías o supervisión) o hitos de control para orientar el aprendizaje y asegurar que entiendes procedimientos, criterios y rutinas del puesto.

Evaluación y resultado de la fase

La fase de prácticas suele incluir algún mecanismo de valoración. Lo importante aquí es entender el enfoque: no es “volver a opositar”, sino demostrar que puedes desempeñar el puesto conforme a lo requerido.

Si te preocupa el “¿y si no…?”, la clave es no vivirlo como una amenaza, sino como una etapa con criterios: conviene leerlos, saber quién evalúa y qué comportamientos o resultados se observan (cuando esa información está disponible en la documentación oficial del proceso).

Qué cambia (y qué no) durante las prácticas

En esta etapa, el cambio principal suele ser mental y operativo: pasas de preparar un acceso a ejercer funciones en un entorno real. A partir de ahí, pueden variar aspectos según el caso (por ejemplo, dependencia de evaluación, destino provisional, trámites pendientes o requisitos formativos).

Lo que conviene llevarte es esto:

  • Estás en un tramo de consolidación.

  • Aún no eres funcionario de carrera.

  • Muchas condiciones concretas dependen del cuerpo y de la convocatoria.

Cuánto cobra un funcionario en prácticas

El sueldo de un funcionario en prácticas no es una cifra única. Depende del puesto al que te incorporas y de cómo esté configurada la retribución en tu administración. Por eso, lo más útil es entender de qué se compone y qué variables lo mueven.

De qué depende el sueldo

  • Cuerpo y subgrupo (por ejemplo, A1/A2/C1/C2).

  • Administración y territorio (Estado, comunidad autónoma, ayuntamiento…).

  • Destino y nivel del puesto (complemento de destino).

  • Complemento específico (responsabilidad, condiciones del puesto, etc.).

  • Turnos, noches, festivos o guardias (si aplica en tu puesto).

  • Antigüedad (trienios), si te corresponden.

Cómo hacerte una idea sin equivocarte

Para una referencia realista, busca “retribuciones” del cuerpo/puesto en tu convocatoria o en la información oficial de la administración (a veces aparece como tablas retributivas, portal de transparencia o documentos de personal). Así evitas compararte con sueldos de otros cuerpos que no tienen nada que ver.

¿Qué diferencia hay en el sueldo entre un funcionario de prácticas y un funcionario de carrera?

No siempre. Depende del cuerpo y del puesto que te asignen. A veces se cobra menos porque durante las prácticas aún no se aplican algunos complementos o porque el destino es provisional. Otras veces se cobra parecido si el puesto y sus complementos son equivalentes. La forma más segura de comprobarlo es comparar las retribuciones de tu cuerpo/puesto con lo que te indiquen en tu nombramiento o en la información oficial de tu administración.

Diferencias entre funcionario en prácticas y funcionario de carrera

La diferencia clave

El funcionario de carrera ya ha consolidado definitivamente su condición tras completar los requisitos del proceso, mientras que el funcionario en prácticas todavía está en una fase previa de incorporación y verificación.

Diferencias que suelen aparecer en la práctica

  • Situación administrativa: funcionario en prácticas (transitoria) vs. funcionario de carrera (consolidada).

  • Dependencia de una evaluación o confirmación: en prácticas suele existir; en carrera, esa fase ya está superada.

  • Asignación y estabilidad del puesto: puede ser distinta según el proceso y el momento (aquí manda la convocatoria).

  • Trámites pendientes: en prácticas es frecuente que queden pasos formales por completar.

Si lo que buscas es comparar “a golpe de vista”, este apartado es el que más te conviene releer antes de quedarte con titulares.

Errores comunes y confusiones típicas

  • Pensar que “en prácticas” equivale a “interino” (no es lo mismo).

  • Dar por hecho que “no me van a quitar mi puesto de trabajo” por haber aprobado una fase.

  • No revisar la documentación oficial y basarse solo en lo que se oye.

  • Mezclar términos: prácticas, destino, nombramiento, toma de posesión… y asumir que significan lo mismo.

Preguntas frecuentes

Depende del proceso y del momento en que se formalice tu condición. Si no hay comunicación o resolución que lo indique, conviene comprobarlo en la documentación oficial.

No hay una única respuesta válida: depende del cuerpo, la convocatoria y el itinerario establecido. Lo más útil es localizar dónde se define en tu caso concreto.

Prioriza entender qué se espera de ti (funciones, criterios y seguimiento), pregunta lo necesario en tu centro/unidad y guarda por escrito lo relevante que te trasladen.

Cuando completas los requisitos del proceso y se formaliza tu condición de carrera según lo que marque la normativa aplicable.

Empieza aquí: 3 pasos para orientarte en tu oposición

  • Elige tu situación actual (opositor, en prácticas o de carrera) y ve directo a lo que te interesa.

  • Revisa la información clave para entender el proceso sin perder tiempo en dudas habituales.

  • Si necesitas ayuda, pide orientación y te indicamos el siguiente paso según tu caso.

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